
Estamos en crisis. Es un hecho… Una de las mejores explicaciones de ésta la ha dado Leopoldo Abadía cuando habla de la Crisis “Ninja” (no income, no job, no assets). Si te gustan las historias con algo de humor negro, léelo, no tiene desperdicio. A modo de síntesis, varias son las razones por las cuales estamos donde estamos: · Las razones macro: o Luego de la burbuja de Internet, las personas vuelven a algo más tangible… los ladrillos… En EEUU, la vivienda duplico su valor en los últimos 10 años o Por diferentes razones, los tipos de interés, en los últimos años han sido bajos, por no decir bajísimos, lo que le comenzó a hacer difícil la vida a las instituciones financieras. Decisión: § Más prestamos hipotecarios con un interés algo más alto dado que comenzaban a prestar dinero a los Ninja. Esto es lo que se conoce como “hipotecas subprime”. Hay que reconocer la creatividad en “naming” que tienen los financistas § Aumentar el número de operaciones para compensar el bajo margen. Regla de tres, si no puedo mover el precio, aumento el volumen. Para dar más prestamos se necesita más dinero, y si éste no está aquí hay que buscarlo en otra parte. Y para hacerlo que mejor que · Las razones micro: o Queremos ganar más, retirarnos con mejores pensiones, tener mejor cobertura de salud y social… ¡Y todo a la vez! Un sistema así es, al menos, complicado de sostener en el tiempo. Si sumamos que nuestra esperanza de vida en 2015 se estima en más de 100 años, ni hablar o Sin embargo, hay crisis, estamos en crisis. Postergamos gastos, acortamos vacaciones, nos quedamos quietitos o Menor consumo, menos producción, aumento de stocks, menos trabajo, más despidos... Un círculo vicioso O sea, como se ve en el Cuadro 1 (en el eje vertical puedes poner el indicador que más te guste: ingresos, resultados, inversión, ocupación, demanda…), venimos bien, nos hablan de la crisis y paramos, se inicia la crisis, y con el tiempo salimos; por supuesto con todos los efectos directos y colaterales de cualquier situación como esta. También es cierto, que esto se genera por expectativas sobre lo que está ocurriendo (o nos dicen que ocurre) y por percepciones de lo que creemos está ocurriendo. Este segundo punto de alguna forma genera “la profecía auto-cumplida”: Per